Esclerosis múltiple, (EM) enfermedad que aqueja gravemente a millones de personas a nivel mundial, que hasta hoy no se esclarece exactamente qué la causa y ni tampoco existe cura. ¿Qué dicen los expertos sobre las actuales y futuras investigaciones?
Es una enfermedad crónica del sistema nervioso central. Según los expertos, la EM es una condición autoinmune, en la que el sistema inmunologico se dirige erróneamente a la vaina de mielina, capa de células que rodean y protegen las fibras nerviosas.
Es la afección autoinmune más comun que afecta mas menos a 1 de cada 1000 pacientes en EE.UU y Europa.
Los síntomas varían de persona a persona, pero generalmente tienen debilidad muscular, espasmos musculares, hormigueo y entumecimiento, incontinencia urinaria , mareos, fatiga , pérdida de libido, dolor y otros malestares.
En la actualidad, no existe prueba única para diagnosticar la EM. Los doctores diagnostican sobre la base de síntomas del paciente exámenes físicos y neurológicos.
La enfermedad se manifiesta comunmente de dos formas:
- «Remisión-recaída», aquí los síntomas avanzan periódicamente y luego mejoran.
- “Progresivo”, los síntomas continúan empeorando con el tiempo.
A pesar de que la EM por ahora no tiene cura, se puede recurrir a tratamientos efectivos que retrasan el avance, alivian los síntomas y prolongan los períodos de revisión.
Ahora, nos referimos a investigadores y organizaciones que trabajan a diario para comprender y mejorar la calidad de vida de quienes padecen ésta dolencia.
Reutilización de medicamentos existentes
Hace algún tiempo, la Universidad de Cambridge reclutó a su primer participante para un estudio cuya intención era probar el potencial de dos fármacos existentes en la reparación de la mielina.
Éstos medicamentos a los que nos referimos son la metformina y clemastina, los cuales son utilizados hoy en día para tratar la diabetes y la fiebre del heno respectivamente, los resultados son buenos en las pruebas de reparación de la mielina en estudios con animales.
ChariotMS, otro laboratorio, también ha comenzado a reclutar participantes. Está probando si el cladribina, un fármaco inmunomodulador que actualmente se usa para tratar la EM remitente-recurrente, podría ser eficaz en pacientes con EM progresiva avanzada.
Un estudio por parte de MS-STAT2 , analiza si la simvastatina, fármaco normalmente utilizado para tratar el alto colesterol, también podría usarse para retrasar la EM progresiva secundaria.
El ensayo de 3ra fase completó su reclutamiento en agosto del 2021, basándose en investigaciones anteriores que demostraron que la simvastatina tiene impactos positivos sobre las medidas de la EM.
El Dr. Godbold señaló que «si la simvastatina tiene éxito, puede ser el primer medicamento neuroprotector para la EM autorizado, lo que sería un avance muy emocionante».
Se le preguntó cuál es el cronograma estándar desde el ensayo hasta el tratamiento y explicó. «La EM es una afección que avanza gradualmente, por lo que poder demostrar que la progresión se va deteniendo lleva mucho tiempo».
“Se debe hacer seguimiento a los participantes entre tres o cuatro años para medir la eficacia […] y una década o década y media para llevar un medicamento desde el laboratorio a una farmacia”, agregó.
Por ésta razón fué que el Dr. Godbold manifestó su entusiasmo por Octopus , una gran prueba de múltiples brazos y múltiples etapas (MAMS) en el University College London:
“Necesitamos hacer que el proceso de prueba sea lo más eficiente posible. Eso es lo que Octopus está tratando de hacer”. Dijo.
Cuando describió el proceso dijo que:
Son muchos brazos, por lo tanto, se puede probar varios tratamientos diferentes en un grupo de control. Es de algunas etapas, por lo que se empieza con unos cientos de personas voluntarias y si es prometedor el análisis intermedio en una resonancia magnética, se agrega más voluntarios.
Todos esos datos recopilados, contribuyen al análisis final que será la medida de la progresión de la discapacidad.
Estos estudios MAMS han revolucionado verdaderamente el tratamiento para muchas otras afecciones”.
Vías de investigación y hallazgos
En el desarrollo de un proyecto que se llama Ruta a la curación Se busca mejorar la velocidad a la que se pueden lograr los tratamientos para la EM
El Dr. Mark Allegretta , vicepresidente de investigación de la National MS Society, organización sin fines de lucro con sede en EE. UU. en una entrevista expresó.
“La Sociedad Nacional de EM está convocando a científicos y médicos para que contribuyan en busca de caminos más prometedores hacia la cura”
Explicó que.
“La investigación está centrada en tres vías distintas aunque superpuestas:
1.- Detener la actividad de la enfermedad de la EM.
2.-Restaurar la función al revertir el daño y los síntomas.
3,- Poner fin a la EM al prevenir casos nuevos.
Respaldada por más de 26 organizaciones nacionales e internacionales de EM, impulsará progreso al aumentar el enfoque de los recursos globales en responder preguntas de investigación de alta prioridad” dijo el Dr. Mark Allegretta.
Al preguntarle qué resultados espera de la próxima investigación mecionó lo siguiente: “ La tirosina quinasa de Bruton , o ‘BTK’, juega un papel central en la diferenciación y supervivencia de las células B. Dado lo que sabemos sobre el papel de las células B en la EM, los inhibidores de BTK son candidatos terapéuticos lógicos para explorar, y las compañías farmacéuticas los están evaluando actualmente en ensayos clínicos de última etapa”.
Además de las pruebas con medicamentos, los científicos de todo el mundo están investigando los procesos biológicos involucrados en la EM.
Uno de esos estudios investigó si existe alguna conexión entre la EM y el virus de Epstein-Barr (EBV). El EBV infecta a alrededor del 95% de los adultos, pero por lo general no causa síntomas.
En los datos de análisis de sangre rutinarios de los militares de EE. UU., observaron la tasa de infección por EBV en aquellos que desarrollaron EM, comparado con un grupo de control que no la desarrolló. Se descubrió que quienes tenian EBV, son 32 veces más propensos a desarrollar EM.
Sobre la investigación, el Dr. Goldbold se pronunció: «Fue evidencia muy convincente de que el EBV es causa importante de la EM.
Puede cambiar las reglas del juego, pero todavía está en una etapa temprana, todavía no hay vacunas contra el EBV. Se Necesitará pruebas en adolescentes, porque 9 de cada 10 personas están infectadas con EBV cuando llegan a edad adulta, y hay que esperar para ver si a alguno de ellos desarrolla EM en el futuro”
“Eso no ayuda a los pacientes que tienen EM hoy”. señaló, pero “hay investigadores que se están enfocando en las células de memoria inmunológicas que recuerdan el virus y que pueden ayudar a tratar a las pacientes de hoy”.
El Dr. se refiere a otro estudio publicado en Naturaleza casi al mismo tiempo, que planteó el mecanismo de cómo el EBV podría desencadenar la EM.
Se encontró que un tipo de antígeno EBV tiene similitud molecular con una proteína de la superficie celular del sistema nervioso central. Se Identificó un anticuerpo presente en mas o menos 20 a 25% de los pacientes con EM que reaccionó de forma cruzada, tanto con el antígeno EBV como con la proteína del SNC.
Un fuerte componente genético

Un equipo del Instituto de Inmunología Experimental de la Universidad de Zúrich investigó las causas subyacentes de la EM. El estudio analizó las diferencias entre sistemas inmunológicos de 61 pares de gemelos monocigóticos o idénticos, donde uno tiene EM y el otro no, esto para comprender más sobre la interacción entre genética y factores ambientales.
El investigador reponsable del estudio Prof. Burkhard Becher, en una entrevista para comprender más el tema dijo:
“El riesgo de desarrollar EM es hereditario, se hace más evidente en gemelos monocigóticos, donde si el uno tiene EM, el riesgo para el otro es casi de 30%, mientras que el riesgo general para el resto de personas es menor que 1 en 1,000. Éste salto dramático es prueba clara que la EM tiene un fuerte componente genético”, explicó así.
A diferencia de otras enfermedades en las que la afección es causada por un gen defectuoso, la EM es más compleja. Como describió el profesor Becher, «la EM es una ‘enfermedad poligénica’, en la que muchos genes se unen para crear una susceptibilidad elevada a la EM».
Así describió el enfoque del estudio:
“La cohorte de gemelos es la clave del éxito del artículo […] La única forma de comprender realmente los desencadenantes ambientales de la EM es eliminar la variación genética. La forma de hacer esto es encontrar gemelos monocigóticos, donde uno tiene EM y el otro aparentemente sano, y luego comparar estos dos en un análisis muy detallado”.
A esto el Dr. adicionó: “Lo primero que descubrimos fue muy aleccionador. En estudios anteriores, nosotros y otros equipos de investigación comparamos pacientes con EM con individuos sanos y observamos ciertas características más comunes en los sistemas inmunológicos de los pacientes con EM, pero nuestro estudio de gemelos mostró que estas diferencias en las firmas inmunológicas se deben principalmente a la genética”.
Explicó también que, «Cuando comparamos los pares de gemelos, no hubo una diferencia aparente en la composición general de su sistema inmunológico».
«Te dice que cualquier cosa que desencadene la EM tiene que ser mucho más sutil» «así que tuvimos que profundizar mucho más para observar la comunicación de las células inmunitarias.
Para que estas células se comuniquen entre sí, he desarrollado un ‘lenguaje’ mediado por moléculas llamadas citoquinas”.
«Pudimos identificar dos poblaciones de leucocitos (glóbulos blancos) afectadas en la EM e independientes de la predisposición genética. Una estaba dentro de las células T, las células inmunitarias adaptativas que forman la memoria inmunológica y se dirigen específicamente patógenos, y el otro lo encontramos dentro de una población de monocitos, glóbulos blancos que ingresan a los tejidos y ‘comen’ células infectadas y no saludables”.
“Hay una citocina llamada interleucina-2. Descubrimos que tanto la interleucina-2 como su receptor estaban desregulados en el gemelo con EM y no en el hermano sano”, anotó.
Al preguntarle acerca de cómo el estudio puede ayudar al futuro del tratamiento de la EM, el profesor Becher respondió lo siguiente: «No es factible simplemente bloquear este receptor, es vital para la función de nuestro sistema inmunológico, pero si somos capaces de identificar exactamente qué tipo de falta de comunicación en esta vía condujo a la enfermedad, podemos reprogramarla muy específicamente, sin suprimir todo el sistema inmunológico”.
Inteligencia artificial y realidad virtual
Actualmente hemos visto avances en una serie de soluciones tecnológicas para el tratamiento de la EM, incluido el potencial de un programa en línea para reducir los síntomas de depresión en personas con EM y el potencial terapéutico de las herramientas de realidad virtual .
Adicional hemos tenido un progreso alentador con respecto a los métodos de diagnóstico de la EM. Una investigación de lectura aplicó nuevos modelos de inteligencia artificial para mostrar el potencial del análisis basado en computadora de varias medidas para detectar la EM.
Otro equipo desarrolló una nueva prueba de anticuerpos para detectar cierto tipo de proteína que se encuentra a menudo en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con EM, que podría ofrecer una herramienta de diagnóstico más sencilla que las alternativas que más se usan comúnmente.
Con más de 240 artículos científicos publicados en el último año sobre la EM, queda claro que se lleva adelante una gran cantidad de investigación.
Los avances continuos en tratamientos terapéuticos, así como una comprensión cada vez mayor de las causas subyacentes y la implementación de AI en el campo de la salud e investigación, brindan la esperanza de que se vislumbren en el horizonte tratamientos más exitosos y soluciones preventivas.