La leucemia es un tipo de cáncer que afecta a las células inmunitarias, la linfocítica aguda crece rápidamente y requiere tratamiento inmediato, a diferencia de los casos crónicos que progresan más lento.
La leucemia provoca que las células inmunitarias de la médula ósea se hagan cancerosas, propagandose al torrente sanguíneo y a los órganos.
La linfocítica aguda (LLA) es una forma de leucemia que se agrava muy rápido si no se trata, es más común en niños pequeños que en adultos. Contrariamente, la leucemia linfocítica crónica (LLC) crece lento y generalmente sólo requiere tratamiento en meses o a veces en años.
Síntomas
Varios casos de CLL ocurren sin presentar síntomas, en ocasiones el doctor identifica la afección cuando realiza análisis de sangre por otro problema de salud.
Por otro lado, la ALL provoca síntomas inmediatos parecidos a los de una gripe común , por ejemplo:
- Cansancio
- Aturdimiento y mareos
- Palidez en la piel
- Dolor del cuerpo
- Dolor de cabeza
- Vómitos
- Pérdida de apetito
Las dos formas de leucemia causan problemas de recuentos sanguíneos bajos, como anemia y leucopenia .
Pueden ocurrir dentro de los días o semanas posteriores a la LLA, pero no hasta las últimas etapas de la progresión en los casos crónicos. Los síntomas que experimente el paciente pueden ser:
- Piel pálida
- Infecciones frecuentes o que no desaparecen
- Sangrado y moretones en encías y hemorragias nasales graves
- Fiebre y sudor nocturno
- Hinchazón del bazo que causa sensación de plenitud en el abdomen
- Hinchazón del hígado
- Hinchazón de ganglios linfáticos
- Dolor de huesos o articulaciones
¿La CLL aguda, puede convertirse en crónica o viceversa?
Actualmente no hay estudios científicos que indiquen que la aguda se vuelve crónica ni veceversa, aunque hay registros de casos raros pero es más probable que la condición mute al síndrome de Richter, que es una forma más agresiva de linfoma.
Las causas
Las mutaciones genéticas que ocurren después del nacimiento, o sea no hereditarias, provocan casos agudos y crónicos. Ésas mutaciones activan genes que aumentan el crecimiento y la división celular mientras desactivan genes que retardan el crecimiento y muerte celular.
Ciertos tipos de mutaciones genéticas en ALL y CLL son iguales, pero otros son más frecuentes en uno u otro.
Según un estudio, cerca del 80 % de pacientes con CLL tienen al menos una de las cuatro alteraciones o deleciones cromosómicas comunes. La más común es la deleción de parte del cromosoma 13, también afecta a los cromosomas 11, 17 y a uno adicional conocido como trisomía 12, mas otras irregularidades no tan comunes. La más comun de las formas de cámbio cromosomático, la translocación en ALL, es que el ADN de un cromosoma se separa y se adhiere a otro. La translocación en adultos se relaciona con el cromosoma filadelfia, una ruptura del ADN entre los cromosomas 9 y 22.
Factores de riesgo
Según la Sociedad Americana del Cáncer (ACS), la CLL es el tipo de leucemia en adultos estadounidenses más común.
Los factores de riesgo de leucemia ALL o CLL son:
- La edad: En los niños, los casos agudos son más comunes que los crónicos, pero el grupo de más riesgo para ambas afecciones son hombres mayores de 50 años.
- Raza y origen étnico: Europa y América del Norte tienen un mayor riesgo de CLL que Asia y los casos agudos son más comunes en los blancos que en los afroamericanos.
- Antecedentes familiares: Quien tenga un hermano gemelo que pádezca ALL tiene mayor riesgo de desarrollar la afección. Tener un pariente de primer grado con CLL duplica el riesgo de desarrollar la afección.
- Exposición química: También, la CLL se relaciona con la exposición en largos periodos a herbicidas, medicamentos de quimioterapia y benceno.
Otros factores de riesgo para la ALL es la exposición a radiación o síndromes genéticos, como el síndrome de Down. El virus de Epstein-Barr, se incluye:
Diagnóstico

Para ello, su médico hará un examen físico minucioso y revisión del historial, para identificar síntomas y factores de riesgo de la leucemia, segurmamente solicitará análisis de sangre, un hemograma completo con un frotis de sangre.
Los pacientes con ALL tendrán demasiados glóbulos blancos inmaduros y los casos crónicos, un exceso de células maduras.
Con muestras de médula ósea y biopsias podrá diagnosticar ambas condiciones. El especialista evalúa estas muestras en busca de estructuras atípicas o cantidades de células sanguíneas, buscará marcadores de leucemia para determinar el tipo y su progresión. Adicional, los doctores hacen pruebas cromosómicas para detectar mutaciones.
El tratamiento
Probablemente, el paciente con CLL no requiera tratamiento, pero el doctor debe controlar la progresión de la enfermedad y sus síntomas.
Para las dos condiciones los tratamientos son similares.
- Quimioterapia
- Inmunoterapia
- Terapia dirigida
- Anticuerpos monoclonicos
- Trasplante de células madre
Los médicos tratan la ALL y la CLL con medicamentos muy parecidos, pero los específicos y su dosificación varían mucho.
Aclarando un poco más el panorama
Hasta hoy en día, no existe cura para la CLL ni para la ALL. pero los pacientes con CLL generalmente tienen pronóstico favorable y viven durante años sin tratamiento, eventualmente lo requerirá y puede ser en ciclos.
Mientras que los pacientes con ALL dependerá de varios factores, como la edad, progresión de la afección y el estado de salud. Por lo general, los pacientes responden bien al tratamiento, incluso los niños.
Para la ALL, 5 años es la tasa aproximada de supervivencia, 90% para los menores de 15 años y más del 75% para los de entre 15 y 19 años. El Instituto Nacional del Cáncer estima que adultos y niños con ALL tienen alrededor del 70% de supervivencia en 5 años, entre 80–90% de los adultos con ALL tendrá remisiones completas después del tratamiento.
Prevenir o reducir el riesgo
La ALL y la CLL son cánceres que se desarrollan debido a mutaciones genéticas difíciles de prevenir, pero se debe evitar exponer a la radiación, el tabaco y benceno.
Un estudio del año 2021 reveló que los niños expuestos a padres que fuman tienen más probabilidades de desarrollar ALL. En Otro estudio del mismo año se encontró que en la mayoría de los casos agudos que se desarrollan en los bebés comienzan antes del nacimiento. En un artículo de análisi se concluye que la mayoría de los niños con mutación genética que aumenta el riesgo de leucemia, permanencen saludables, por ello, una segunda mutación o factores ambientales desencadenaría la leucemia.
Resumiendo
El cáncer ALL y CLL comparten causas, síntomas y tratamientos similares, pero la progresión y perspectivas de la enfermedad son muy diferentes. Los casos agudos se desarrollan rápidamente y requieren tratamiento inmediato, los casos crónicos se desarrollan un poco más lento.