El comportarse mal de los niños es común, La agresividad, hostilidad, desafío y tendencia destructiva son signos de comportamiento antisocial infantil.
En algún momento de la vida, muchos de nosotros hemos tendo un comportamiento antisocial. A medida que se desarrollan y maduran, los niños muestran comportamientos sociales positivos y negativos.
El comportamiento antisocial pueden persistir hasta la edad adulta y provocar problemas graves si no se aborda a tiempo.
¿Qué es el comportamiento antisocial infantil?
El comportamiento antisocial es cualquier acto que viole las normas sociales y lesione los derechos básicos de los demás, como por ejemplo.
- Lastimar a otros
- Dañar propiedad ajena
- Desafiar reglas generalmente aceptadas o figuras de autoridad
- Violar leyes
El comportamiento antisocial puede estar presente en niños de 3 o 4 años y durante la adolescencia.
Factores de riesgo
La combinación de factores individuales y ambientales puede aumentar el riesgo de comportamiento antisocial, por ejemplo:
- Personalidad: Estudios revelan que los factores individuales como baja empatía y mayor impulsividad, son predictores potenciales de agresión o comportamiento antisocial en línea.
- Estilos y prácticas de crianza: En otro estudio se encontró que la crianza autoritaria, quienes son estrictos, carentes de calidez y dependientes del castigo están asociados con comportamientos de externalización en los adolescentes.
Por otro lado, aquellos que presentan apoyo emocional con límites firmes tienen un efecto protector sobre el comportamiento de los adolescentes.
- Genética: Los estudios muestran múltiples genes asociados con habilidades cognitivas más bajas, dificultades académicas, absentismo escolar, autocontrol más bajo y delitos penales.
- Barrio o zona: Una investigación encontró que niños con padres de bajos ingresos pero rodeados de vecinos más ricos mostraban niveles más altos de conductas antisociales que otros que viven en barrios de mucha pobreza.
- Ambiente escolar: Según estudios, satisfacer necesidades psicológicas básicas de un niño en la escuela, como competencia y relaciones interpersonales, afecta sus comportamientos prosociales y antisociales.
- Experiencias infantiles adversas: Las adversidades y la inadaptación tempranas, como el maltrato o abuso infantil mas la dificultad de adaptarse en la escuela, están asociadas con mayor riesgo de comportamientos antisociales agresivos, según estudio
El mayor riesgo de exhibir comportamientos antisociales y adoptar comportamientos más graves, son los niños que las niñas. Algunos estudios lo demuestran podría deberse a las diferencias en las
expectativas sociales de los roles de género, ya que a los niños a menudo se les da más libertad para deambular y se involucran en comportamientos antisociales.
Al mismo tiempo, otra investigación dice que el comportamiento antisocial en las niñas está poco estudiado, a pesar de que las niñas representan una proporción creciente de delincuentes violentos.
Otros factores de riesgo están en el entorno familiar del niño debido a
- Castigo corporal y la coerción
- Trastornos psiquiátricos de los padres, incluida la depresión materna
- Angustia economica y pobreza
- Historial de los progenitores de comportamiento antisocial y abuso de sustancias.
¿Qué causa el comportamiento antisocial infantil?
Hasta hoy se desconoce la causa exacta del comportamiento antisocial pero los expertos creen que los factores individuales como el temperamento y capacidad cognitiva, los factores psicosociales como las amistades y los factores ambientales como la escuela y entorno familiar pueden configurarlo.
De acuerdo a estudio de gemelos dice que la genética puede influir en el comportamiento antisocial en aproximadamente un 41 %, los entornos no compartidos en un 19 % y los entornos compartidos en un 40 %. Los entornos compartidos son factores que comparten las personas que viven juntas, como las familias.
Se incluye el estilos de crianza de los padres, ingresos familiares y divorcio. Los entornos no compartidos son aspectos del entorno de una persona que no comparte con su hogar, incluidos diferentes amigos o maestros.
La interacción social del niño con la familia, los amigos y la comunidad en general también moldean su comportamiento. Las amistades antisociales son un factor de riesgo para el comportamiento antisocial en la adolescencia al igual que el estilo de crianza autoritario, los padres autoritarios suelen ser impulsivos y pueden transferir este comportamiento a sus hijos.
La exposición a medios violentos a través de los juegos, la televisión, películas e internet son factores de riesgo causales para el comportamiento agresivo.
Ejemplos de comportamiento antisocial infantil
Se puede confundir el comportamiento rebelde o travieso de un hijo como antisocial, pero las conductas antisociales tienen síntomas específicos como por ejemplo.
- Cometimiento repetido de delitos menores, a pesar de las advertencias
- Vandalismo
- Destrucción de la propiedad
- Robar y mentir cuando lo atrapan
- Maltrata mascotas y otros animales
- Hace caso omiso de las reglas
- Se rebela contra las figuras de autoridad
- Es abusivo con miembros de la familia y otros
Los signos tempranos de comportamiento antisocial incluyen problemas de atención y comportamiento agresivo. Los niños en edad preescolar y escolar pueden mostrar:
- Pensamientos inmaduros
- Egocentrismo
- Se salta las reglas
- Tiene impulsividad
- Conflictos mentales severos
- Deficiencias del idioma
Vinculación con otros trastornos

Cuando el comportamiento antisocial infantil supera cierto umbral, al niño se le puede diagnosticar trastorno de oposición desafiante (ODD) o trastorno de conducta (CD) . Estos comportamientos deben ser tratados a tiempo, de lo contrario pueden persistir hasta la edad adulta y progresar hasta convertirse en trastorno de personalidad antisocial.
El comportamiento antisocial también co-existe con otros trastornos mentales como:
- TDAH
- Depresión
- Ansiedad generalizada
Se asocia con Consecuencias adversas y malos resultados de salud emocional en la edad adulta que llevan a:
- Criminalidad
- Dependencia de alcohol y drogas
- Embarazo en la adolescencia
- Bajo rendimiento educativo
- Desempleo
Prevención
La intervención temprana es la mejor manera de prevenir el comportamiento antisocial en los niños. Los papás pueden inscribirse en capacitaciones o buscar asesoramiento profesional para que aprendan estrategias efectivas no agresivas para disciplinar a los niños.
Una de las forma de evitar que los niños desarrollen conductas antisociales es equiparlos para lidiar con su agresión incorporando estrategias en su educación.
Vinculando los Intereses de la Familia y los Maestros es un programa de prevención en la escuela primaria que utiliza la modificación del comportamiento con los niños, se los capacita en habilidades sociales y de resolución de problemas y a los padres se los capacita en habilidades de crianza.
Tratamiento
Para el tratamiento hay que concentrarse individualmente en el niño y abordar sus necesidades sociales, emocionales, académicas y físicas.
La comunicación adecuada entre padres, maestros, consejeros y psicólogos dentro del entorno escolar es necesaria para un tratamiento exitoso, adicional puede reforzar aplicando los siguientes consejos.
- Terapia de adolescentes y terapia familiar
- Entrenamiento en habilidades sociales
- Entrenamiento en habilidades para resolver problemas
- Terapia cognitiva conductual (TCC)
- Terapia conductual e intervención familiar conductual
- Evaluación integral y programas de educación individualizados para niños con problemas de aprendizaje.
Los papás deben ofrecer calidez, afecto y apoyo emocional a sus hijos y brindarles una sensación de control personal y autonomía en lugar de ser demasiado restrictivos y controladores. El ejemplo es el mejor mentor para los niños.
Las relaciones con los compañeros y la familia influyen en gran medida en el comportamiento de un niño. Una comunidad enriquecedora y una buena amistad ayuda a los niños a desarrollar conductas prosociales.
¿Cuando debe consultar con el profesional de la salud?
Padres, maestros y personal escolar que noten patrones de mentira, robo, intimidación u otros comportamientos perturbadores en un niño deben buscar la ayuda de un especialista. La detección temprana es clave para ayudar a detener el desarrollo de conductas antisociales, especialmente en el preescolar y la escuela.
Hable con su psicólogo de confianza o profesional de salud mental para tener referencia clara del problema.
En Resumen
Si bien es normal que los niños se rebelen y muestren tendencias antisociales, pero a veces esto indica problemas subyacentes en algunos niños, especialmente cuando el comportamiento problemático persisten.
A mayor tiempo sin tratar las conductas antisociales, más difícil será abordarlas. El comportamiento antisocial temprano que no es tratado tienen mayor riesgo de persistir que el que comienza en la adolescencia.
Tratar a tiempo el comportamiento ayuda a evitar que progresen a condiciones más severas.