La primera cosa que un usuario de tabaco masticable aprenderá de su dentista no es precisamente noticia: ¡debe dejar de mascarlo!
Lo que no sabía es que las estadísticas sobre enfermedades directamente relacionadas con esta costumbre son realmente alarmantes.
Riesgo de cáncer de boca y otros órganos
El tabaco en cualquier forma aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de la boca, las cavidades nasales, la laringe, la faringe, el esófago, el estómago, el hígado, el riñón y más. El cáncer de la boca es particularmente difícil de tratar y puede requerir cirugía desfiguradora.
El desarrollo de otras enfermedades derivadas de masticar tabaco
La masticación de tabaco también contribuye al desarrollo de la enfermedad periodontal, que causa una gran proporción de pérdida de dientes preventible en adultos. El uso de todos los productos de tabaco contribuye particularmente al desarrollo de cánceres de la cabeza, el cuello y la boca. Cada año, alrededor de 30,000 personas descubren que tienen cáncer de boca y garganta. La incidencia de cáncer de lengua y garganta entre los usuarios de tabaco masticable es dramáticamente mayor que la de los fumadores más adictos.